ENTRE FUERTE Y DULCE Nº 2 / Hoy se cumplen 59 años del derrocamiento del General Marcos Pérez Jiménez

Del ultimo dictador oficial de Venezuela (1952-1958), quedó como recuerdo una estela de torturas y asesinatos, persecuciones y violaciones a los derechos humanos de millares de venezolanos que fueron a parar a las cárceles y comandancias de policías, desaparecidos, o encontrados sin vida a las afueras de las ciudades y pueblos del pais.

Como en todas las localidades importantes de Venezuela en El Tigre, asiento de actividades petroleras de relevancia, fue escenario de manifestaciones en contra del régimen de Marcos Pérez Jiménez y en respaldo al alzamiento militar y del pueblo venezolano ese 23 de enero de 1958.

Juan Manuel Muñoz (Moriche) / Así viví el 23 de enero de 1.958 

Equipo de Información y Opinión de Guanipa Noticias

Hoy se cumplen 59 años de la mas grande manifestación patriótica contemporánea del pueblo venezolano: El derrocamiento del General Marcos Pérez Jiménez, el ultimo dictador oficial de Venezuela (1952-1958), periodo durante el cual quedó como recuerdo una estela de torturas y asesinatos, persecuciones y violaciones a los derechos humanos de millares de venezolanos que fueron a parar a las cárceles y comandancias de policías, desaparecidos inclusive hasta hoy, o encontrados sin vida a las afueras de las ciudades y pueblos en general del pais.

Hoy los venezolanos –en su mayoría los mayores de 60 años- tienen fresco en su memoria aquellas actuaciones del dictador Pérez Jiménez durante sus 6 años de gobierno, pero también los acontecimientos del 23 de enero de 1958 cuando un sector de las fuerzas armadas dieron el golpe de estado a Pérez Jiménez, cerrando en su fase mas importante con la imagen nocturna de la huida a bordo del avión “La vaca sagrada” por el aeropuerto de La Carlota, culminó así una historia de horror en Venezuela. En lo adelante Venezuela vivió un corto periodo de ordenamiento jurídico y político con la participación de partidos democráticos (principalmente AD, Copei, URD), que se denominó el Pacto de Punto Fijo, con alternabilidad de gobiernos, hasta 1992 cuando arribó al poder, por la vía democrática, el Tcnel. Hugo Rafael Chávez Frías iniciándose un nuevo periodo de gobierno marcado por la confrontación política con las fuerzas de oposición en sus últimos años como consecuencia del debilitamiento de la economía (desabastecimiento, elevada inflación, hambre, inseguridad y desempleo), siendo más intensa a partir del fallecimiento del presidente Chávez y la continuación del periodo presidencial de Nicolás Maduro Moros.

EL 23 DE ENERO EN EL TIGRE

Como en todas las localidades importantes de Venezuela en El Tigre, asiento de actividades petroleras de relevancia en el país, fue escenario de manifestaciones en contra del régimen de Marcos Pérez Jiménez y en respaldo al alzamiento militar y del pueblo venezolano ese 23 de enero de 1958.

Tanto el centro como en sus alrededores hubo revueltas y captura de funcionarios de la Seguridad Nacional. Los grupos enardecidos tomaron la Plaza Bolívar para pedir la libertad de los dirigentes políticos presos en las cárceles del país, la mayoría de ellos en Barcelona, Ciudad Bolívar, Guasina y Sacupana, por mencionar las más cercanas a El Tigre. La mayoría de los protestantes eran miembros de Acción Democráticas y del Partido Comunista que tomaron las puertas de la Comandancia de Policía y Prefectura en el Casco Viejo e intentaron linchar al comandante policial Tte. Bello Moncada, al prefecto Ángel Jiménez y al presidente del Concejo Municipal Víctor Aranda Navarro, así como a los comisarios y funcionarios civiles y agentes policiales tanto en aquella comandancia como en la única comisaría ubicada en la 2da carrera norte, cerca del mercado de ese sector. En la plaza pública los efectivos de la Guardia Nacional debieron hacer ráfagas de disparos al aire para dispersar a la turba en rebelión. En la residencia de Aranda Navarro grupos lograron derribar la puerta del apartamento ubicado entre las calles Brisas del Mar y Ayacucho –muchos años después funcionó allí la sede de Ipostel-, y ya adentro, impulsados por la ira contra el régimen, casi lanzan por el balcón a las hijas de Aranda que fueran impedidos por algunos de los dirigentes entre quienes se encontraba Luis Caballero, dirigente sindical. A las puertas de la comisaría en la segunda carrera otra turba derribó el portón principal y luego, ya adentro de la dependencia, hizo lo mismo con la puerta del pequeño cuarto donde guardaban unos 3 fusiles y se apoderaron de estos para disparar al aire. Su comisario y los policías habían podido huir y salvarse de la captura por los enardecidos.

La historia nos registra el encarcelamiento de cientos de dirigentes así como hombres de los medios de comunicación entre quienes cabe mencionar a Pedro Manuel Vásquez, Edmundo Barrios, Julián Martinez, Ángel González Echenagucia, Ostos Poleo, (coloca los que tu tienes)