El Tigre. Sorprendidos quedaron los tigrenses cuando esta semana el precio del kilo del pan se ubicó en 6 mil bolívares, dejando una canilla de 180 gramos aproximadamente en 1.200 bolívares, sin embargo los panaderos aseguran que no tuvieron otra opción, ya que están comprando la harina importada.

Fernando González, encargado de la Panificadora El Tigre, explicó que se vio en la obligación de incrementar el precio del pan, ubicándolo el 6 mil bolívares, debido a que el pasado Miércoles Santo, se quedó sin harina y no tuvo otra opción comprarla importada a través de un supermercado asiático, cuyo costo supera los 210 mil bolívares.
Manifestó que haciendo la estructura de costos, aun a un precio de 6 mil bolívares no le genera ganancias a los comercios, ya que no están aplicando el beneficio del 30% que les corresponde, asegurando que de ser así, el kilo del pan debería ubicarse en 8.700 bolívares
Explicó que esta situación sucede debido a la inconsistencia de los molinos para la entrega de la harina, además del retraso en la llegada al país del trigo.
Manifestó que en situaciones  normales una panadería como la que dirige, puede trabajar hasta con 30 sacos de harina diariamente y ahorita por lo elevado de los costos apenas usan entre 3 o 4 sacos por día.
Miguel López, presidente de la Asociación de Panaderos de la Mesa de Guanipa, aseguró que los panaderos no tienen otra opción que usar harina importada, tanto para mantener su clientela, como al personal, ya que estos ven como su trabajo se ve amenazado cuando no tienen con que trabajar.
Declaró igualmente que muchos han dedicado su vida a trabajar en este tipo de negocios y están negados a cerrar, por ello se arriesgan a tomar decisiones tan radicales.
Dijo que la decisión de comprar harina importada, es porque el gobierno no le vende la nacional porque el trigo no está llegando a los molinos.
Expresó que ya están cansados de contemplaciones y de aceptar todas las peticiones del gobierno, asegurando, que para la próxima semana convocarán a una gran asamblea, no solo con los afiliados a Aspamegua, sino con todo el gremio de panaderos que hacen vida en la zona, para establecer una nueva tarifa del pan, que beneficie a su gremio y no perjudique a los consumidores.