INGº JOSE TOMAS PEREZ RODRIGUEZ

La llegada por primera vez de Cristóbal Colón a América se celebra el 12 de Octubre y la conocemos como “Día de la raza”, declarado por Juan Vicente Gómez para celebrar este trascendental acontecimiento. Otro militar, posesionado del gobierno de Venezuela en 1999, decretó, la “resistencia indígena” y derribaron una estatua de Cristóbal Colón, desdeñando este histórico y trascendental día.

Si hurgamos en la historia, cuando llegó Colón no hubo lucha por ocupar territorios, él solo exploró y declaró los territorios como posesión de la corona española.

Posteriormente vinieron los primeros conquistadores quienes sí emplearon violencia, estrategias de guerra y política para someter a nuestros indígenas.

Nuestros indios resistieron con arcos, flechas y pequeñas cerbatanas y sin protección alguna para sus desnudos cuerpos. Se resistieron contra conquistadores bien protegidos con cascos y armaduras, con armas como arcabuces, espadas, ballestas, falconetes y la experiencia de combate estratégico de batallas entre naciones europeas. Al final, los Caciques nativos con su inteligencia y cultura ancestral cedieron ante la conquista para impedir la extinción de su raza. Así sucedió en toda América.

Especulamos: si Colón y los conquistadores no hubieran venido a América, esto fuera un Paraíso, todos los Indígenas viviendo sin las calamidades de algún tipo por las cuales estamos pasando; sin embargo, no existiéramos ni tú, ni yo, ni ninguna persona de otra raza.

Muchos autores le llaman “Encuentro de dos mundos”. Posterior a Colón y otros, llegaron Portugueses, Ingleses, Holandeses y Franceses, quienes colonizaron a América asesinando a muchos guerreros nativos, transmitiendo enfermedades como viruela, tifus, fiebre amarilla, sífiles y otras. Se llevaron gran cantidad de oro, plata y perlas y frutos como maíz, batata, auyama, tomate, cacao, maní, vainilla, ají, aguacate, papa, goma, tabaco y otros. Ellos trajeron y dejaron en América ganados equino, vacuno, ovino, caprino, porcino; gallinas, conejos y otros; vegetales como cebada, avena, centeno, trigo caña de azúcar y otros. Se deduce que hubo un intercambio de culturas a pesar de los desmanes cometidos.

Este intercambio aportó también el extraordinario mestizaje del 98% de los venezolanos quienes mejoraron su genotipo y fenotipo ventajosamente. Las mujeres venezolanas son las más bellas, inteligentes, astutas, amorosas, apasionadas, abnegadas y otras cualidades que la convierten en un ser casi perfecto. Dios las forjó en la fragua espiritual de la belleza combinando los materiales extraídos de las mujeres europeas con sus bellos, grandes y redondeados ojos de ingenua mirada; blanca piel; largas piernas; senos grandes; boca y labios regulares; nariz multiforme; pelo liso y blondo; alta estatura y glúteos pequeños.


Las mujeres africanas aportaron su alta estatura; color obscuro; firme, grandes y redondeados glúteos; nariz grande; labios gruesos y pelo ensortijado. Estas características combinadas con los pequeños y vivaces ojos, pequeños senos, color moreno, corta estatura, pelo liso, labios pequeños y delgados, nariz pequeña, glúteos planos, inteligencia y astucia de las indígenas, construyeron a las mujeres más bellas del mundo, ¡las venezolanas!

Ellas son de variada estatura; pómulos definidos sin ser pronunciados; bellas, lozanas y multiformes caras; ojos medianos y vivaces que hablan por sí solos; labios bien formados, de diferentes tamaños y grosor, cuello largo; senos grandes a medianos; glúteos firmes y bien formados; largas piernas; color variado predominando el canelo. Poseen una elegancia incomparable. Toda esta belleza física resalta y expresa el gran espíritu amoroso, la fortaleza, simpatía, inteligencia y otras virtudes de las venezolanas.

La herencia de los innumerables cruces de estas razas, resultan en un mestizaje idóneo el cual poseemos la gran mayoría de los habitantes de América.

Celebrar este día de la raza significa regocijarnos por la unión, aun cuando traumática, violenta, dolorosa y cruel, de todas las razas que nos unieron en la variedad de cultura, personalidad, belleza física, moral y espiritual, que poseemos todos los Americanos, especialmente los Venezolanos.

José Tomás Pérez Rodríguez

12/10/2017. Desde “El Arroyo”