David Bonyuet
La Asamblea Castrista (ANC) dejo al mundo asombrado, cuando desde su odio más visceral proclamaban “paredón, paredón, paredón” en clara alusión a sus deseos de fusilar, no solo al presidente interino Juan Guaidó sino a todos los venezolanos que estamos pidiendo libertad, democracia y justicia. Los actuales apagones son una clara demostración que el chavismo solo trae sombras, ruina y muerte. Pero aunque la oscuridad pueda causar miedo, hay que entender que la firmeza de Juan Guaidó viene de todo el pueblo que lo apoya, la fortaleza para tumbar esta dictadura viene de todos juntos, la esperanza nace y sigue mientras estemos unidos… pero sin acciones concretas y contundentes vamos camino al paredón.
Todos en la calle saben que #SinLuz, #SinAgua, #SinComida, #SinMedicinas, #SinTransporte, #SinTrabajo, #SinFuturo son consecuencia del régimen genocida chavista. Aquí no hay iguana, ni platillos voladores, ni Bradley Cooper a quienes echarle la culpa; los culpables de esta mega catástrofe están usurpando el poder y su permanencia solo empeorará todo. Pero ¿entonces porque persisten? … Amigo lector, vea a Cuba, Siria, Zimbabue, Corea del Norte, etc, los países con las calamidades más horribles del planeta comparten también las violaciones más horrendas de derechos humanos. Bajo el asesoramiento castrista y a punta de golpe, mazo y mandarria se está sometiendo al venezolano para que se acostumbre a la anormalidad del chavismo: ¡un país en miseria continuada!
Mientras Susana Raffalli denunció que: “la falta de agua puede convertirse en una catástrofe sanitaria”, los colectivos armados arremetieron contra manifestantes en toda Venezuela con todo el beneplácito del usurpador quien dijo “admiro a los colectivos porque son organizaciones de bien”… ¡del asesinato de buena impunidad! El Banco Mundial (BM) consideró que Venezuela vive la “peor crisis en la historia latinoamericana” y si no reaccionamos América va a tener un soberano hueco negro. No podemos acostumbrarnos, no podemos desanimarnos, pero sobretodo debemos activarnos desde todas las partes del mundo para que nuestra crisis sea atendida con acciones de rescate.
No es normal que no haya servicios básicos y cada vez que ocurra su ausencia hay que reclamarle a los culpables, pero debemos pasar del acostumbrado: CDTM y pasar a acciones más contundentes de protesta. Aunque todos queremos la activación del 187-11, no podemos hacer esta petición quebrantando la unidad que nos da toda la legitimidad ante el mundo. El presidente interino Juan Guaidó lo ha reconocido: “solos no podemos”. Sin dejar de pedirle a la Asamblea Nacional la activación del 187, hay que pedir el nombramiento de activistas que busquen la conformación de la coalición internacional para el rescate del país. ¡La injerencia humanitaria es URGENTE!
Aunque parezca insólito, no hay una evidente búsqueda del rescate internacional, pero los rusos refuerzan su presencia militar dificultando el milagro espontáneo. Nadie va a actuar en nuestro territorio si ello puede escalar a una guerra mundial. También tenemos al Hezbola y al ELN en muchas ciudades del interior y las fronteras: ¡todo el eje del mal! Estamos ante un reforzamiento militar del Amazonas conjuntamente con la promoción de colectivos y pranes, la guerrilla terrorista urbana ha sido reforzada y la oposición no tiene ni siquiera un tira piedras listo. La cercanía de las elecciones presidenciales en el imperio dificultarán cualquier acción improvisada del catire, quien no va a querer enfadar a su amiguito Putín. Peor aún, cualquier acción que afecte a los rusos contará con el respaldo de los chinos y del medio oriente malo… y todavía no tenemos una coalición internacional dispuesta a ejecutar la responsabilidad de proteger. 
Aunque la intervención era inminente, en Cuba (o en Siria, etc), ¡todavía no ha pasado nada! Nadie en el mundo ayuda a los flojos.
Es imperativo que las fuerzas democráticas hagan valer las acciones de defensa de los ciudadanos. No podemos seguir dejando a los venezolanos de la calle pegados al paredón: el fusilamiento de los inocentes por falta de comida, medicinas, servicios básicos, salud, etc, está definiendo la victoria del enemigo.
David Bonyuet   @DBonyuet