DAVID BONYUET

Ha sido una noticia mundial cuando Rusia envió dos bombarderos nucleares Tu-160 a Venezuela, además de un transporte militar An-14 y otro avión de escolta.  No sólo fue todo un contingente de guerra, sino también una clara violación al Tratado de Tlatelolco (para la Proscripción de Armas Nucleares en América Latina y el Caribe) de la cual Venezuela es miembro parte. ¿Hay alguna queja de UNASUR o del Alba?  Lo importante a destacar de este costoso paseo de avioncitos de guerra es la clara demostración de que el traga-parrillas sabe de un inminente “milagro”, que algunos líderes opositores apátridas se han encargado de atacar, desacreditar y negar. 

Al gordiflón destituido le suda el trasero y confesó que “se están preparando para atacar al país” … y agregó que “no aceptaremos intromisiones de nadie”. La injerencia del eje del mal en los asuntos del Estado va más allá de las acciones estratégicas del país, así el chavismo tiene a sus mascotas opositoras rechazando que una injerencia humanitaria sea posible, pues solo aceptan las injerencias perversas de los cubanos, rusos, chinos e iraníes.  Los recalcitrantes opositores que niegan una intervención militar para el rescate a los venezolanos esta vez ni siquiera se asomaron para protestar la presencia del armamento ruso. ¿Se k-garon?  

Aunque el presidente del ParlaSur denuncio que “gobierno de Venezuela aplica una política genocida”, la dirigencia de la MUD guarda un misterioso silencio a las perversiones de la dictadura. Delcy Rodríguez afirmo que: “nada detendrá la alianza de Venezuela y Cuba”, pero ¿dónde están esos defensores de la soberanía nacional? … ¿o es que acaso solo rechazan una intervención que nos va a rescatar de la dictadura? El eje del mal se siente tan feliz en Infiernozuela que hasta bases nos quieren montar. Para la dictadura, la soberanía es como el papel tuale.  

El Consejo de Caciques le mandó preguntar a Perruno López si “¿una operación militar es un método de diálogo?”.  Las dictaduras disparan primero y jamás preguntan; todos los países de la región saben del potencial peligro que representa el chavismo en el poder: más narcotráfico, más lavado de dinero, más corrupción, más terrorismo, más tráfico de armas, más colapso, más epidemias descontroladas, más hambre, más muerte, el chavismo es un cáncer que está corrompiendo Latinoamérica y todo el mundo sabe que debe ser destruido. Pero el régimen es muy astuto: tiene a unos voceros “oposicionistas de la oposición” suplicando vías pacíficas y electorales… cuando al resto del país le niegan los derechos más básicos de la vida y del ser humano. ¿Acaso esos políticos son unos pendejos?… ¿o tienen otra motivación para plantear alternativas “suaves” que solo ayudan a la dictadura?  

Con las estrechas relaciones con Irán y otros países de Medio Oriente, Venezuela se ha convertido en puerta de entrada del terrorismo islámico de Hezbollah y Hamas en América. Ahora Infiernozuela es el centro del terrorismo más peligroso del mundo, con activistas armados, con libertad de entrenamiento y total impunidad en sus crímenes. Así mismo, los presidentes de China, Rusia y Turquía están muy interesados en mantener al tragaparrillas en el eje del mal. ¿Qué motivación podría tener el que está armado, que siempre comete fraudes y que además tiene a todo un país torturado en repentinamente “ceder” un poco de poder, en una “negociación”? Sin mencionar que la MUD está en el punto más bajo de aceptación nacional ¿cómo pretenden esos líderes opositores plantear una salida negociada? … ¿y a favor de quién? Es evidente que hay una profunda injerencia del mal, más allá de los chavistas conocidos. 

Mientras la dirigencia política no tome acciones contundentes para sacar a toda la dictadura, la mejor salida para los “venezolanos de la calle” va a seguir siendo la frontera. Sin un liderazgo serio y sin una estrategia que realmente derroque a todos los chavistas del poder, no habrá recuperación posible para Venezuela.  Se estima que en el 2019 la salida de venezolanos se triplique considerando que la caótica situación del país va a empeorar a pasos de campeones. Nuevamente esto va a aumentar la crisis de todos los países vecinos y con suerte a algún iluminado se le ocurriría decir que es mejor sacar a la dictadura antes que seguir regando dinero en ayudas humanitarias cuando la causa de la crisis es la tiranía chavista. 

Por supuesto, el rescate del país sería más fácil si desde la Asamblea Nacional se tomará las acciones correctas: declarar ausencia de poder, nombrar presidente provisional, decretar un estado de transición, pedir ayuda humanitaria y apoyo militar para poner orden en las Fuerzas Armadas Nacionales. Diego Arria lo dijo recientemente: “el 10 de enero es una oportunidad… una oportunidad para salir de la dictadura”.  Entre todos debemos organizarnos, no solo en Venezuela sino alrededor del mundo para demandar el desconocimiento de la dictadura.  Entre todos podemos hacerlo.  

Hay que llenar las calles con mensajes de INJERENCIA HUMANITARIA, peticiones de INTERVENCION MILITAR. Hay que hacer que el pueblo recupere la confianza y sienta que si hay una fuerza de lucha… y mientras llenamos las calles de calor, ¡que se prendan las candelitas!  

David Bonyuet  @DBonyuet