ALBERTO CERVI MARCANO

Pintados hace un poco más de una década con los colores de la bandera Nacional, proyectan a este monumento como la Bandera pintada más grande del mundo. Sin embargo aunque para algunos es orgullo por ese hecho para otros contempla más un poco el hecho de que sean parte de la historia de la verdadera bonanza en la ciudad, que tuvimos por varias décadas por cultivos como el maní por ejemplo. A finales de los 90 recuerdos que revisando la enciclopedia Encarta multimedia, al buscar la ciudad de El Tigre, aparecía… El Tigre, Ciudad manicera del oriente del país… Guao, dije en ese entonces. Y se lo comenté a mi padre. Me respondió que ese concepto lo tuvo quien hizo la revisión histórica para la enciclopedia basado en su investigación y la definición de la ciudad por la sociedad.
Pues recuerdo que junto a mi padre Cesidio Cervi, producíamos y procesábamos entre 5000 a 6000 toneladas al año entre maní, maíz, frijol, caraota, sorgo, ajonjolí, soja y girasol. También procesábamos de otros grandes productores que arrimaban sus cosechas y que realmente fueron artífices de elevar la calidad de vida de nuestro hermoso país. Una cantidad similar procesaban también otras 4 plantas en la ciudad. Recuerdo en los libros de respaldo de pesaje a nombres como Salvador y Pablo Tiné, González Orsini, Luis Muñoz, Giovanny Graniero, Juan Raydan Hernández, Juan Carlos Posani, Ramón Patete, José Luis Ferrera, José Francisco Francisco (Conuno) y otros tantos más, que sumaran otro centenar. Para mi ellos son el verdadero motivo de orgullo. Sus descendientes que llevan ese legado de amor por estas tierras, muchos siguen activos y otros no, pero de una u otra forma cuando los veo o sé de ellos, me emociona saber cómo realmente forman parte de la historia viva que engrandeció esta ciudad. Señores que con un apretón de manos era suficiente y más que un contrato. En todas estas plantas se procesaban más de 1000 gandolas al año, lo que beneficiaba a transportistas, vendedores de cauchos, tiendas de repuestos, agropecuarias, panaderías, mueblerías, talleres mecánicos, supermercados, restaurantes, agencias de viaje, industrias de aceite, de snacks, de chocolate, turrón, alimentos procesados, etc, etc,etc, a el total de la economía y hablamos de millones de dólares. A muchos le alcanzaba para viajar a USA o a Europa, suficiente hasta para adquirir vehículos nuevos cada tantos años, la agricultura llegó a generar más ingreso que la misma actividad petrolera en una ciudad petrolera. Al tener producción de la zona, podíamos exigir la calidad que queríamos y en la cantidad que quisiésemos. Así se construye riqueza, así se levanta un país, de ese ejemplo debemos fijarnos para reconstruir el país que queremos y que merecemos junto a nuestros hijos.
Es amor por Venezuela.